Hoy no os traigo una receta. Como ya os he comentado en más de una ocasión, mi dedicación a la cocina y al blog es practicamente en los fines de semana.
Y desde hace algún fin de semana no he parado por casa así que las entradas en el blog se me están retrasando.
Aún así, hoy me apetecía mucho dejaros esta poesía, estoy un poco melancólica y es una de las que más me gustan, además nada alejada de los tiempos que nos han tocado vivir.
Va por ti...
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hijo mío es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralado
te sentirás perdido o solo
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Palabras para Julia de José A. Goytisolo


